Hace unos días quise darme un merecido regalito, de esos que las mujeres nos damos de vez en cuando, una chorrada de poco valor pero que la disfrutas porque te pasas la tarde dedicada a ti misma, y de la forma más tonta, me vi en una tienda de lencería.
Hay que decir que la primera vez que fui consciente de la sección de ropa íntima en un supermercado, me dio tal ataque de risa, que me tuve que ir para evitar caer en la enorme tentación de hacer el chorra con todas aquellas gigantescas piezas de corsetería... Maaaadre mía!! Miré varias veces la sección, por si en algún momento ponía 'anti-lujuria' en algún letrero, o algo por el estilo... No me cuadraba nada... no podía imaginarme todas esas rubias pelo-liso americanas que hay por aquí llevando esas cosas tan feas con forma de pechos puntiagudos, con refuerzos varios para combatir la temida ley de la gravedad, auténticas corazas diseñadas para no comerse un rosco.
Pasadas unas semanas, di por fin con una tienda donde parece que la censura no ha llegado todavía, el único paraíso femenino donde he visto tangas, lencería pin up y auténticas joyas eróticas a la vez que cómodas y sugerentes. Como todo aquí, hay tanta variedad, que una se marea!! Me considero una mujer práctica a la que le gusta poco perder el tiempo entre montañas de ropa y colgadores enanos con sujetadores que se lían entre ellos, cayéndose uno detrás de otro y que resultan imposibles de volver a colgar como si no hubiese pasado nada, cuando llevas el bolso, la bufanda, el abrigo, la bolsa del pc... Así que después de recolocar unas cinco mini-perchas, me fui directamente al mostrador pidiendo auxilio para averiguar mi tallaje a la americana. Sonrisa de oreja a oreja y la mejor de mis pronunciaciones macarronicas para evitar malos entendidos. La rubia del mostrador, prima hermana de Barbi Barbaque, saca su metro del bolsillo y me mide con desparpajo el contorno y dos alturas más para asegurarse de que da con mi talla. Por su cara veo que algo falla, pero no dejo de sonreir, no vaya a ser que se ponga nerviosa y me mida mal... Me informa del número y letra de mi talla: 38 doble D. Para mi como si me hubiera dicho mi talla en Español, no problem, le doy las gracias y me doy media vuelta para buscar esos datos que me habia dado... Antes de que pudiera darme cuenta, me dice que no encontraré sujetadores de ese tallaje en la tienda... COMOOOOOO?? Pero si las mias son de lo más normal!!!! Aviso a mi amiga de que algo no va bien, y cuando le digo la talla que me habian dicho, pone cara de circunstancias y me dice que eso es demasiado... La rubia metro y medio me lleva a la trastienda y abre un cajón donde solamente cabían dos sujetadores. QUE VERGUENZAAAAAAAAAAAAAAA!!!!! cuando vi aquello, me puse roja, lila y verde fosforito. A ver, rubia, que te he pedido un bra, no un hat. No pude hacer otra cosa que ponerme eso en la cabeza y decirle 'te estas quedando conmigo, no? donde teneis la cámara oculta? de verdad crees que mis tetas son del tamaño de mi cabeza?? Perdona, rubia, pero ese metro tuyo en inches, debe estar mal...' La muchacha no sabía donde meterse asi que pidió a una compañera que me midiera tambien, para convercerme de que mis pechos eran así de grandes. Eso es muy americano, de verdad, no aceptar que se equivocan, son poseedores de la verdad absoluta, y antes preferiran perder una venta dejandote por imposible, que aceptar que se equivocan en las medidas, en las tallas, o en la relación entre ambas. Tienen pánico a la frustración, es un entrenamiento con el que crecen desde pequeños, pobrecillos...
Total, que desde esa gigantesca talla, fui bajando hasta la mía, partiendome de risa yo sola entre bastidores... para mi desgracia, justamente de mi talla, no quedaban ya sujetadores. Señal de que es de lo más normal. Así que me quedé sin auto regalo, pero pasé una tarde de lo más entretenida, que era de lo que se trataba!!

Todas estas pequeñas experiencias son las que enriquecen la vida, o sea, que de alguna manera, ya te diste un pequeñito regalo en forma de anécdota para recordar.
ResponderEliminarun beso
Tu amistad si que es un regalo, y de los gordos, como mis tetas americanas!! jajajajajajajajjajajja!!
ResponderEliminarJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA....tremendaaaaaaaaaaa no quiero ni imaginar cómo miden la ropa interior masculina!!!!!!!
ResponderEliminarjajajajjajja!!! paraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! les falta metro, fijo!! jajjajajajjajja!!!
ResponderEliminarQue bueno!!! Te imagino delante del cajón, contemplando semejantes sujetadores y me mondo. Vaya tela con la dependienta. Como no se le ocurrió medirte de nuevo??
ResponderEliminarNo, si me midieron hasta 3 rubias!! Lo que querían era convencerme de que mis pecho eran así de grandes!!! No olvides que tienen la verdad absoluta...
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